Ha llegado el frío y con él la gripe y otras enfermedades víricas respiratorias 

Llega el otoño y con él la gripe, los resfriados y otras enfermedades víricas respiratorias. Prepárate para combatirlos y que no te estropeen esta época del año.

Normalmente la virulencia de la gripe suele llegar a su momento más álgido en las primeras semanas de enero. Sin embargo, este año, apenas ha empezado el otoño con sus bajadas bruscas de temperatura y la virulencia con la que está llegando la gripe parece que va a obrar nuevamente estragos en nuestra salud y nos va a hacer echar el freno en la retirada de las mascarillas como barrera de protección frente a los virus respiratorios. Viene un invierno complicado….

En los últimos 3 años, la gripe, esa típica enfermedad asociada a los meses de frío, fue destronada por el coronavirus, pero este otoño ha vuelto con fuerza y antes de lo previsto. Con ello se rompe la tendencia de los últimos otoños, la gripe vuelve a hacer presencia en nuestras vidas con fuerza. Los datos de los informes semanales de vigilancia de gripe, Covid y otros virus respiratorios que publica en Ministerio de Sanidad confirman suficientes contagios en la población como para considerar que ya hay epidemia de gripe.

Gripe y resfriados son dos procesos infecciosos diferentes que comparten ciertas características, y son causantes de un elevado absentismo laboral y escolar en invierno. aunque también pueden aparecer en cualquier época del año.

 

Gripe:

La gripe es una enfermedad respiratoria aguda causada por el virus Influenza, muy contagiosa y de rápida transmisión. El virus entra en el organismo a través de la vía respiratoria. Se contagia por medio de las gotitas procedentes de la tos y estornudos de las personas infectadas. Su periodo de incubación es de aproximadamente 48 horas. Si no hay complicaciones la duración de los síntomas gripales es entre 5 y 10 días. La fiebre suele durar entre 3 y 5 días. Otros síntomas pueden durar más días como la tos seca (7 a 10 días) y el cansancio pueden prolongarse hasta 2 semanas.

La gripe es una infección vírica respiratoria que empieza en noviembre y acaba a principios de primavera.  Puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más severa en escolares pequeños, ancianos y enfermos. Aproximadamente cada 3 años se dan epidemias de gripe a escala nacional y durante el invierno. En estas ocasiones los primeros afectados son los estudiantes y miembros activos de las familias, seguidos de las personas que trabajan o residen en lugares cerrados o semicerrados.

 

Resfriado común o catarro:

El resfriado común es una infección vírica de las vías respiratorias altas (nariz y garganta), que puede ser causada por más de 200 tipos de virus (rinovirus), que se transmiten a través de las secreciones nasales o de las gotitas de saliva que pasan al aire o a las manos al toser o estornudar. Su invasión se ve favorecida por la exposición al frío, mal estado nutritivo, fatiga y falta de sueño. La duración del resfriado suele ser de una semana, pudiendo quedar una tos residual un par de semanas.

Se trata de una de las afecciones respiratorias más frecuentes, estimándose la frecuencia media en 2-6 resfriados por año y habitante. Pueden aparecer durante todo el año, aunque en verano son menos frecuentes.

¿Cuáles son los síntomas?

La sintomatología varía poco entre un catarro de vías altas o resfriado y un cuadro gripal. Te contamos sus principales diferencias:

 

La gripe presenta síntomas no específicos como pueden ser la fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y algunos signos de infección respiratoria alta: tos, congestión nasal.

El resfriado común es la infección más frecuente de las vías respiratorias. Se caracteriza por estornudos, rinorrea, congestión nasal, lagrimeo, irritación nasofaríngea, tos y malestar general. También puede acompañarse de fiebre.

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

En ambos casos, las medidas van encaminadas a mejorar el estado general y evitar complicaciones. Lo normal es hacer un tratamiento sintomático, es decir: reducción de la fiebre, mejoría del estado general y control de la inflamación asociada.

 

 

Además de estas medidas habituales, puede ser interesante el empleo de preparados a base de ingredientes naturales que nos ayuden a prevenir estas situaciones y/o contrarrestar los síntomas, como:

  • Antisépticos, como el Própolis, el Limón, el Eucalipto o el Tomillo
  • Analgésicos-antitérmicos, como el Sauce
  • Mucolíticos y expectorantes, como el Llantén
  • Emolientes y balsámicos, como el Saúco

Los antibióticos no tienen ninguna utilidad y no están indicados en la gripe ni en el resfriado”

¿Cómo prevenir el contagio de la gripe y el resfriado?

Te recomendamos algunas medidas de prevención que te ayudaran a reducir la exposición a los virus y el contagio:

  • Lavar las manos a menudo, sobre todo después de sonarte la nariz, de ir al baño, antes de comer y antes de preparar alimentos.
  • Utilizar pañuelos desechables.
  • Evitar el humo de tabaco y fumar.
  • Evitar el contacto con personas que tengan gripe.
  • Evitar los locales cerrados o con aglomeraciones.
  • Utiliza mascarilla si vas a estar en lugares cerradas y con mucha gente.
  • En el caso de la gripe es importante la vacunación en aquellos grupos de población en los que esté indicado. Las campañas de vacunación se realizan precisamente en los meses de otoño. Infórmate en tu centro de Atención Primaria.
  • Algunas vitaminas (A, C, D, …) y algunos minerales (Zn, Fe, Cu, Se, …) desempeñan un papel esencial para que nuestro sistema inmunitario sea eficiente. Para ayudar a nuestro cuerpo a mantener el sistema inmune en forma puede ser interesante tener en cuenta la ingesta de algún Suplemento multivitamínico.
  • También puede ser interesante la suplementación con un PROBIÓTICO específico. Algunas cepas probióticas han demostrado que al ser ingeridas en cantidades suficientes mejoran el equilibrio de la microbiota intestinal y a la vez muestran capacidad de modular la respuesta inmunitaria de nuestro cuerpo. Es importante señalar en este punto que no todos los probióticos son iguales.                                                                                                                                                                                                                   El empleo de cepas específicas de probióticos se muestra como un abordaje interesante en el fortalecimiento del sistema inmunitario y la prevención de las infecciones respiratorias. La eficacia de los probióticos en la prevención y el tratamiento de la patología respiratoria es “cepa dependiente

“Cuanto más fuerte y equilibrado esté nuestro sistema inmunitario, más éxito tendrá el cuerpo en el rechazo de los patógenos y en protegernos de las infecciones respiratorias, tan habituales en esta época del año.”

Para ayudar a nuestro cuerpo a tener un sistema inmunológico enforma te recomendamos llevar una vida saludable, una dieta sana, variada y equilibrada, descanso adecuado y realizar ejercicio con moderación y de manera regular. Además, Inmune de PrecisionBiotics®, que combina la cepa probiótica específica PB-VIR™ de Bifidobacterium longum (1×109 bacterias por comprimido) con 400UI de vitamina D3 que contribuye al normal funcionamiento del sistema inmune, te ayudará a fortalecer y equilibrar tu sistema inmunitario y a reforzar tus defensas.  

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